Archivos para julio, 2010

Gustavo Castaing, creador de Don Enrique Lodge, recibe el premio Lugares.

Don Enrique Lodge, un Alojamiento Hideout ubicado propiamente en el corazón de la selva misionera, se hizo acreedor del Premio Revista Lugares en la codiciada categoría de “Posadas y Pequeños Hoteles”. Esto ocurrió en la octava entrega de la premiación que, como cada año, pone en el tapete a los destacados del sector turístico.

Este año, que coincidió con el Vigésimo Aniversario de la revista, las otras categorías fueron: Museos, Hoteles de Lujo, Pequeñas Empresas y Guías de Aventura, Gourmet, Fincas & Estancias, Actividades y Personajes.

Don Enrique Lodge forma parte del elenco de Alojamientos Destacados de Antiqua Natura Argentina, cualidad que se fundamenta en las virtudes del establecimiento que lo hacen protagonista de la experiencia de viaje de sus huéspedes.

Un atento cuidado a la preservación de un medioambiente sensible cuya prosperidad depende básicamente de la actividad turística; una arquitectura generosa con el disfrute del entorno; una gastronomía gourmet basada en la huerta propia, y una agenda de actividades dispuesta para abordar en diferentes modalidades todo lo que la selva tiene por ofrecer, todo dibuja a las claras el valor del lugar.

Bachi Scheffler, Rosa y Gustavo Castaing, de Don Enrique Lodge.

Don Enrique Lodge, un Alojamiento Hideout ubicado propiamente en el corazón de la selva misionera, se hizo acreedor del Premio Revista Lugares en la codiciada categoría de “Posadas y Pequeños Hoteles”. Esto ocurrió en la octava entrega de la premiación que, como cada año, pone en el tapete a los destacados del sector turístico.

Este año, que coincidió con el Vigésimo Aniversario de la revista, las otras categorías fueron: Museos, Hoteles de Lujo, Pequeñas Empresas y Guías de Aventura, Gourmet, Fincas & Estancias, Actividades y Personajes.

Don Enrique Lodge forma parte del elenco de Alojamientos Destacados de Antiqua Natura Argentina, cualidad que se fundamenta en las virtudes del establecimiento que lo hacen protagonista de la experiencia de viaje de sus huéspedes.

Un atento cuidado a la preservación de un medioambiente sensible cuya prosperidad depende básicamente de la actividad turística; una arquitectura generosa con el disfrute del entorno; una gastronomía gourmet basada en la huerta propia, y una agenda de actividades dispuesta para abordar en diferentes modalidades todo lo que la selva tiene por ofrecer, todo dibuja a las claras el valor del lugar.

Don Enrique Lodge

Don Enrique es un pequeño y muy íntimo lodge selvático ubicado en el Paraje La Bonita, sobre la margen sur de la Reserva de Biosfera Yabotí, muy cerca de la población de El Soberbio, donde la provincia argentina de Misiones se comunica con el Brasil a través de un pueblerino paso fronterizo.

Sus cabañas de madera y piedra tienen bajada a las tranquilas y transparentes aguas de arroyo Paraíso, cuyo nombre anticipa la verdadera naturaleza de este lugar. Es una experiencia incomparable tomar posición en este sorprendente alojamiento para ponerse en íntima relación con la selva.

Una acabada agenda de actividades hace posible tener diferentes vivencias para volver a casa con la sensación de haberlo vivido todo: paseos en bicicleta, travesías 4×4, navegación en caicos, gomones para recorrer el Paraíso, circuitos de trekking para desnudar recovecos secretos de la selva y excursiones a los saltos del Moconá.

Don Enrique Lodge se encuentra ubicado en la llamada región de los saltos y cascadas. Es posible llegar a las Cataratas del Iguazú transitando 290 kilómetros, pero uno de los platos fuertes de la propuesta es llegar en embarcación a los saltos del Moconá.

Ese es un accidente geográfico que maravilla a sus visitantes porque, a lo largo de tres kilómetros, el majestuoso río Uruguay se parte longitudinalmente provocando unas caídas de agua que se presentan ante los ojos como una verdadera puesta de escena natural.

Otro capítulo de una estadía en Don Enrique Lodge es inmiscuirse en la vida de la reserva Yabotí, que guarda 253 mil hectáreas de biodiversidad, incluyendo las que pertenecen al parque provincial de los Saltos del Moconá.

Don Enrique Lodge ofrece a sus huéspedes salir a recorrer esta espesura caminando con visitas guiadas o bien en 4×4, hasta llegar a la aldea guaraní Pindo Potí. Allí se podrá realizar una salida al monte junto a los nativos, aprendiendo sobre sus métodos de caza y otros sustentos de vida de un pueblo que lucha por mantener su identidad.

n mangrullo de 10 metros de altura denuncia que la actividad de avistaje de aves es fundamental en Don Enrique Lodge. Es de tener en cuenta que la selva es muy prolífera en materia de avifauna, pero también de difícil acceso para la observación.

En tal caso bien vienen unas buenas instalaciones que permitan un cómodo reposo para esperar, tranquilo, la presencia de las aves. Las circuitos en trekking y los paseos embarcados por el río, cuyas aguas transcurren entre una selva en galería, facilitan, y en mucho, esta apasionante actividad, aún para los menos entendidos.

Don Enrique Lodge dispone unas hermosas cabañas para el alojamiento, separadas unas de otras con la debida distancias necesaria para proteger la intimidad. Y no sólo eso.

La arquitectura, de aspecto rústico y sensual, es permeable a la belleza natural que viene del entorno inmediato. Ventanas que se topan con la espesura de la selva, galerías con deks volados al río y hamacas dispuestas para el descanso y la contemplación, hogar a leña, sillones y baños con grandes ventanales.

Luego vienen los detalles: fanales para alumbrar con velas, mesas dispuestas para un desayuno tranquilo, pisos de maderas lustradas, tejidos de cuidada coloración, muebles con corteza de árbol, cortinados, y una atención privilegiada.

El buen gusto prima ante los lujos. Tal parece que, a manos de los descendientes de don Enrique Castaing, se ha logrado valorar la calidez y una decoración que apunta más a la intimidad, el detalle bien puesto y la armonía.

Piedra y madera, aromas, texturas, nada sale de una sinfonía bien lograda, como inspirada en el paisaje, algo que se reitera en el house donde se sirve una exquisita gastronomía provista en la huerta que es propia.

Desayunos con zumos exprimidos, dulces caseros y frutas frescas, cenas tranquilas que avanzan hasta la noche madura y una matera donde disfrutar el calor de la llama, la buena compañía y la amena conversación.

Sosiego, aventura, relax. Un mundo de sensaciones. Un deleite para la vida.

Para más info:

Don Enrique Lodge en Hideout Argentina

Don Enrique Lodge en Antiqua Natura Argentina

A cielo abierto y en íntimo contacto con la naturaleza campestre de Buenos Aires, esta simpática hostería rural recibe a sus huéspedes con amabilidad disponiéndoles su agradable ambiente familiar con un tono justo de informalidad.

Santa María se encuentra muy cerca de Mercedes, en Altamira, un paraje donde los almacenes de campo se destacan en un trazado de una calle de cuatro cuadras cortadas por una en cruz.

Allí trasciende la vida de esta hostería que da la bienvenida en un gran ambiente gobernado por un hogar, donde se sirven exquisiteces de corte netamente casero y en su mayoría doradas al horno de barro.

Aquí se respira distensión y alegría. El lugar es muy relajado a la vez que aprovecha al máximo el entorno de campo, con reminiscencias a pueblo de antaño.

Es un sitio ideal para emprender atractivos paseos a caballo o en bicicletas, aunque también se disfrutan la canchas de voley y fútbol, el aro de básquet, y los juegos de mesa.

Para los niños, comenta Eduardo, el propietario, “contamos con una casita de madera, equipada con juguetes, además una placita donde con un tobogán, hamacas, entro otros juegos, canchita de futbol infantil, un puente de madera que serpentea una laguna artificial con patos (el puente los enloquece, van y vienen durante todo el tiempo divirtiéndose a lo grande)”

Hay que tener en cuenta que la hostería tiene habitaciones con camas individuales que están juntas a las matrimoniales, esto da mayor comodidad al grupo familiar ya que los padres pueden estar solos en una habitación y los chicos en otra; tienen baño privado y “algunas comidas que hacemos y que a la gente les encanta, pollo al disco (receta exclusiva) riquísimo, pizzas caseras en el horno de barro, los característicos asados de los domingo, los menús son fijos y estos son alguno de los que hacemos.

“Los menores de 3 a 12 años tienen un descuento del 50% en la tarifa, además a los chicos se les da clases educativas para aprender andar a caballo , como también era la vida en el campo en la antigüedad.

“También se pueden hacer caminatas y ver libres durante el camino o ir caminado 1 km hasta a un bosque de eucaliptos nativos donde podrán encontrar muchos de ellos de gran tamaño tirados en el piso.

No hacemos días de campo con la finalidad de que el lugar sea lo mas exclusivo, poca gente para disfrutar una estadía campera para descansar como para aquel que quiera tener unos días activos y realizar todas las actividades”.

No hay que olvidar que el campo tiene su propia granja donde dar de comer a los animales y aprender de la vida de corral.

Los papás que gustan de la lectura podrán tomar los libros de la biblioteca y detenerse a la sombra de los árboles a leer.

El Alojamiento en Santa María: la Hostería de Altamira

La recepción queda a cargo de sus dueños, Eduardo y Silvina, quienes son muy amables y muy cuidadosos en cada detalle de las cuatro habitaciones que han dispuesto con especial calidez, cada una con baño privado.

Una piscina, el quincho y los juegos infantiles hacen a las fortalezas que tiene este lugar puertas afuera. Más allá la granja y el campo en actividad.

Fuera del edificio principal, se ofrece la posada, una habitación amplia con baño, TV satelital, ropa blanca, limpieza y servicio de comidas.

Los desayunos se sirven con café, té leche, jugo de naranja, tortitas negras, tortas caseras, tostadas, manteca, variedad de dulces y miel.

Los domingos suele haber un almuerzo especial con entrada de matambre casero, salame mercedino, empanadas criollas y galleta de campo. El plato principal viene con asado de achuras, carnes de ternera y de cerdo, dos tipos de ensaladas y postre helado mixto.

Los más pequeños pueden divertirse en la plaza de juegos y usar la Casita de madera. Siempre estarán esperando por comida las aves de la granja, las cabras y ovejas.

A poco de andar está la ciudad de Mercedes donde poder visitar viejas pulperías, el parque municipal, el museo histórico y el observatorio astronómico.

NIÑOS: De 3 a 12 años 50% Free!

Para más info:

Hostería Santa María en Hideout Argentina

Hostería Santa María en Antiqua Natura Argentina

Catorce cabañas de uno y tres dormitorios forman parte del complejo Rayen Hue que además cuenta con un sector especialmente destinado a los niños, con sus correspondientes juegos infantiles, parrillas, un puesto de seguridad y una amplia zona de estacionamiento.

A 15 minutos del centro comercial de ESQUEL, en la Comarca de Los Alerces puerta de entrada al Parque Nacional Los Alerces, Rayen Hue se muestra como el lugar ideal para alojarse ante los ojos de quienes buscan disfrutar uno de los mayores atractivos de la Patagonia argentina.

A ellos se les ofrece seguridad, tranquilidad, intimidad, confort y muy buenos servicios.

Las cabañas han sido construidas con materiales autóctonos, muestran una equilibrada distribución de ambientes y se diseñaron con muy buen gusto sobre un predio totalmente parquizado que llena de belleza un entorno que de por sí es paisajístico.

Las cabañas de tres dormitorios se disponen en dos plantas; abajo tienen un dormitorio, el baño, la cocina y el living comedor. Están completamente equipadas para comer cómodamente. La planta superior cuenta con dos dormitorios más. La capacidad es de seis personas aunque pudieran cabe cómodamente dos extras.

Las cabañas de un dormitorio, tienen cama matrimonial, baño, cocina y living comedor, estando también totalmente equipadas para cuatro personas como máximo.

Todas cuentan con televisor color con control remoto y cable, teléfono con discado directo nacional e internacional, heladera, calefacción de control individual, ropa blanca y servicio de mucamas dos veces al día.

La capacidad total del complejo es de 80 personas, hasta un máximo de 105 personas.

Tiene un acogedor desayunador donde comenzar cada jornada con un alimento nutritivo y variado.

El complejo se encuentra vallado con rejas y oficina de seguridad para garantizar una estadía tranquila.

Se aceptan tarjetas de débito y crédito Visa, Master Card y Patagonia 365.

Vale tener en cuenta que las cabañas pueden alquilarse o bien comprarse por temporadas bajo el sistema de semanas fijas, algo muy conveniente y atractivo para quienes buscan cerrar un buen negocio turístico o para los más gustosos del ski y la naturaleza.

Para más info:

Cabañas Rayen en Hideout Argentina

Cabañas Rayen en Antiqua Natura Argentina